La Balada de Buster Scruggs, un western de los Coen para Netflix.

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La Balada de Buster Scruggs, estrenada en Netflix el pasado noviembre de 2018 estaba pensada inicialmente para una miniserie de 6 capítulos, pero finalmente ha quedado como un largometraje western de dos horas y media, que narra esas historias de forma independiente, donde ni los personajes, ni la trama tienen relación entre si. La película no es más que un extraordinario western al más puro estilo de los hermanos Coen, conocidos por “Fargo” y “No es país para viejos”, aquí podemos destacar que nos dejan una antología del género del oeste con una narrativa exquisita de intriga, violencia, disparos y algunas muestras de humor.

Ver esta película, es hacer un recorrido por el género western, donde tendremos desde enfrentamientos con las típicas miradas intensas en medio del silencio del oeste, hasta los turbios cabarets o las caravanas de colonos que atraviesan las verdes praderas atacados por indios.

La presentación al estilo antiguo libro ilustrado con viejas imágenes, es la que da lugar al inicio de este tipo de “fábula americana”, así le llamaría yo. Los relatos saben hasta fugaces, pero gozan de un absoluto desarrollo que regocijan tu paladar ya que el suspense está a lo largo de toda la trama, dándole el hilo conductor para que se desate en cada historia la intriga que estará embebida en el más absoluto paisaje rupestre y desértico que caracteriza el trasfondo de las tramas western.

Para empezar, Los Coen nos cuentan su primera historia con un enfoque cómico, donde el personaje de Tim Blake Nelson rompe el típico cine de indios y vaqueros deleitandonos con su monólogo mientras nos mira directamente, brilla con un inicio de humor negro que te conquistará vislumbrando las situaciones más macabras y por supuesto no faltará, el tan añorado plano de cámara luciendo un duelo a muerte en medio de una calle polvorienta.

Como segunda historia, James Franco nos trae la dosis de incertidumbre que vive un ladrón de banco atrapado por la desgracia del destino, en una época donde la horca y los indios salvajes desatan su furia con quien los desafíe, es un relato desafiante que te deja en vilo a cada paso y es uno de mis favoritos.

Acto seguido, nos olvidamos del sabor vaquero en conflictos para adentrarnos en una tercera historia trepidante y trágica, donde un desafortunado joven (Dudley Dursley) que no tiene brazos ni piernas, intenta sobrevivir en ese salvaje mundo recitando poesías y pasajes apocalípticos de la biblia, una cuestión casi abstracta frente a una sociedad propiamente nihilista y cruel con el muchacho.

Tras el drama del absurdo, un escenario western vuelve a tomar partido de la cuarta trama, mostrándonos la fiebre del oro, con la historia de un anciano solitario que viaja con su mula en busca del tesoro bendito, debiendo atravesar así unas praderas solitarias llenas de peligro y muerte donde el silencio y la soledad no tienen precio.

La quinta pieza nos trae un toque de romance junto a Zoe Kazan y Bill Heck, dos viajantes de caravana que se conocen en un viaje, la narrativa retrata un hombre con problemas de soledad y una muchacha dependiente absoluta de su hermano, desde ya podemos apreciar que es una época donde las mujeres solteras estaban relegadas a la desgracia y la miseria, pues aquí no pisaremos la postal del romance como creéis, sino más bien el peso sentimental es una acotación casi esquiva, en fin un viaje lleno de sorpresas.

Y para terminar el sexto relato es un episodio que sabe a surrealista, imaginaros por un momento la situación, un grupo de personas viajando en una diligencia con un par de cadáveres como equipaje sobre el trasto, las conversaciones que deleitan a estos viajantes no tiene desperdicio porque trascienden desde puntos de vistas opuestos llevándolas al ridiculo, empezando porque veremos a un viejo cazador, de vida simple que saca conjeturas mundanas, una dama diocesana muy religiosa fiel a la palabra de la biblia, un maduro francés con pinta de fiestas y una mente demasiado abierta para su época que escucha atentamente las peripecias de dos cazarecompensas y sus difuntos.

El estilo variopinto que presenta el largometraje, nos deja una puesta en escena muy laboriosa y cuidada, a la vez que retrata el árido paisaje del oeste americano donde todos intentan sobrevivir de algún modo. Sus personajes extravagantes juegan un importante rol convirtiendo los relatos en una exquisita trama bien integrada, con un fuerte componente cómico y trágico a su vez, en el que la violencia es un referente para la época que representa.

La Balada de Buster Scruggs a mi me ha parecido extraordinaria, estoy convencido que alguna historia te atrapará y desde ya, no tendrás la sensación que las dos horas y media se pueden hacer tediosas, porque pasan volando cuando escuchas cada relato empezar.